Junto al Teatro Romano, en plena calle Alcazabilla, las murallas de la Alcazaba ofrecen uno de los rincones más bonitos del centro de Málaga: piedra árabe, gradas romanas y la ciudad moderna al fondo, todo en la misma mirada.
Es el mirador perfecto si no tienes tiempo para subir a ningún monte: está a cinco minutos andando de la catedral y se combina con cualquier paseo por el casco histórico.
Cómo llegar
- A pie: desde la Plaza de la Merced, baja por la calle Alcazabilla. El Teatro Romano y la entrada a la Alcazaba quedan a la izquierda.
- Transporte público: varias líneas de la EMT paran en el entorno del Paseo del Parque, a pocos minutos andando.
- En coche: el centro tiene acceso restringido; usa los aparcamientos públicos de la Alcazaba o del Parque.
Consejos para ir
- A primera hora de la mañana la calle Alcazabilla está tranquila y la luz entra de lado sobre las murallas.
- Por la noche, la Alcazaba y el Teatro Romano están iluminados y la estampa cambia por completo.
- Desde aquí empieza el camino que sube a Gibralfaro: puedes enlazar los dos miradores en una mañana.
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Preguntas frecuentes
¿Hay que pagar para ver el Teatro Romano?
Desde la calle Alcazabilla se ve perfectamente sin pagar. Para entrar a la Alcazaba sí hay entrada.
¿Se puede ir con carrito de bebé?
La calle Alcazabilla es peatonal y llana. El interior de la Alcazaba tiene cuestas y escalones.
Información orientativa revisada en octubre de 2026. Las condiciones de caminos y accesos pueden cambiar: comprueba antes de salir y respeta siempre la señalización del lugar.


